Come bien haciendo nada – Salchichas frescas al horno con cosas

Resulta que estaba yo hoy comprando y había salchichas, así que las he agarrado y me he pirado. Añadidle unas cuantas verduras frescas de vuestro lugar de confianza y magia. Total que como me he acordado de este blog (¡bienvenidos a 2004!) he decidido subir esta gilipollez porque puedo.

Esta es la primera entrada de la categoría «Como bien haciendo nada», seguramente se quede como la única, no lo descarto.
Pero como me gusta hacer las cosas bien hay hasta documento gráfico para ayudar a los más noobs en esto de currar y prepararte algo entre semana. Aviso, aquí las fotos son tal como salen, no hay tiempo de ponerse a arreglar todo, que esto no es instagram.

INGREDIENTES

  • Salchichas frescas (really!?!?!?)
  • 1 Cebolla
  • 1 Pimiento
  • 1 Tomate
  • 2-3 dientes de ajo
  • Champiñones (De Portobello FTW)
  • 1/2 cerveza o 1 vaso de vino
  • Pack de aderezo amateur (Sal, pimienta, aceite de oliva)
  • Hierbas aromáticas varias (Tomillo, romero, perejil, yo que sé)

¡Sæcio! No tengo champiñones y el pimiento no me guhhtahh. Bueno pues métele zanahoria en rodajas, abre el cajón del frigo y toda verdura que tengas ahí random sirve. Antes de picarlas lavamos todas las verduras bajo el grifo, también te lo digo, no me seáis cutres.

Cogemos la bandeja para horno, pinchamos las salchichas con la punta del cuchillo para que no revienten, la cebolla que veamos conveniente picada en trozos no muy pequeños, y los ajos directamente tras darles un testarazo con el cuchillo.

Seguimos incorporando verduras random para darle color. En mi caso pimiento verde a tiras y tomate, también en cachos sin miseria. Además limpiamos los champis y a la saca con desprecio.

Cogemos nuestro pack de aderezo amateur y echamos en la bandeja. Al gusto.

Abrimos nuestra cerveza y regamos todo bien con un buen chorro. Pensad que se evaporará parte en el horno y lo demás será salsica.

La que sobre no se tira, se aprovecha todo. Aunque no os la fundáis entera todavía por si es necesario regar algo más adelante. ¡O abríos otra, joder!

La parte divertida. Con las manos limpias (aunque se da por sentado que antes del primer paso os lavéis las zarpas) empezamos a remover toda la bandeja. Podéis utilizar utensilios, pero no quedará igual, ya aviso.

Con el horno precalentando a 200º, terminado el masaje salchichil metemos la bandeja. En torno a los 30-40 minutos estará. Id echando un ojo de vez en cuando, y más o menos a mitad de cocinado dadle un meneo a la bandeja.  Si véis que le falta salsilla podéis añadirle algo de la cerveza que estáis aguantando no acabaros.
Si sois muy chulos o chulas podéis moverlo con la mano también, así lo hice yo.

Y ya está, la clave para saber cuando está es la propia salchicha o el pimiento. Cuando ya no está durillo y se maneja bien, está todo.

¡A eso le faltan unas pataticas! Pues ya, pero pensaba yo que tenía y justamente no era así. Así que para acompañar un arrocico blanco, por ejemplo.

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